¿Por qué se produce el apelmazamiento de los productos cristalinos? La explicación está en la actividad de agua, aw

En el desarrollo de ingredientes y formulaciones en polvo, ya sean sales, azúcares, ácidos orgánicos, vitaminas o principios activos farmacéuticos (APIs), la fluidez lo es todo. El objetivo de cualquier planta de producción es obtener partículas individuales, estables y con una excelente capacidad de flujo que faciliten su procesado y envasado.
Sin embargo, tras la etapa de secado, durante el transporte o el almacenamiento, suele aparecer uno de los mayores dolores de cabeza de la industria: el apelmazamiento (o caking).
Este fenómeno no es solo un problema estético. El apelmazamiento inutiliza maquinaria, exige paradas de producción para el desapelmazamiento y provoca pérdidas directas de entre el 2% y el 10% del producto. Peor aún, el polvo desapelmazado mecánicamente suele perder sus propiedades originales, alterando su calidad y comercialización.
Para solucionar este problema, el primer paso es entender que un polvo cristalino no se comporta igual que uno amorfo, pero ambos pueden controlarse mediante un parámetro común: la actividad de agua (aw).

1. El mecanismo de apelmazamiento de los productos cristalinos

Históricamente, la mayoría de los estudios de ingeniería alimentaria y farmacéutica se han centrado en los polvos amorfos. Sin embargo, una investigación clave publicada en Powder Technology (Chen et al., 2018) arrojó luz sobre el comportamiento único de los cristales. Y la información de este post procede de esta publicación.
A diferencia de otras estructuras, las moléculas de agua no penetran en el interior de una red cristalina perfecta; simplemente se asientan en su superficie. Los cristales son especiales porque, al interactuar con la humedad ambiental, experimentan delicuescencia: pasan directamente de estado sólido a líquido cuando alcanzan un punto crítico de energía.
Según el estudio de Chen et al., este proceso de apelmazamiento por humedad consta de tres etapas críticas:

  1. Sorción de humedad: El agua ambiental se deposita en la superficie del cristal.
  2. Efectos de puentes líquidos: Al absorber suficiente energía, aw, la red cristalina superficial se rompe y se disuelve, creando películas líquidas que conectan las partículas entre sí.
  3. Formación de puentes cristalinos: Ante fluctuaciones térmicas o de humedad, ese líquido se evapora (desorción), haciendo que el soluto recristalice y suelde las partículas, formando un bloque sólido y duro.

2. El desafío de los polvos amorfos y las matrices mixtasIdentificar el punto de transición vítrea evita el apelmazamiento de los productos en polvo cristalinos

Por otro lado, los polvos amorfos (o productos mixtos como la leche en polvo, que contiene compuestos tanto cristalinos como amorfos) siguen una física completamente distinta: la transición vítrea.
Cuando estos productos se almacenan por encima de su temperatura de transición vítrea (Tg), su estructura cambia drásticamente, mostrando viscosidad, colapso y recristalización. Durante este colapso estructural, la humedad atrapada en las regiones cristalizadas se libera hacia las zonas amorfas. Esto genera puentes líquidos espontáneos que provocan que las partículas se adhieran irremediablemente.

 

El algodón de azúcar: un apelmazamiento muy dulce y frecuente

Para visualizar de forma cotidiana lo que le ocurre a una matriz amorfa en el almacén, no hay mejor ejemplo que el algodón de azúcar. Aunque procede de cristales ordinarios de sacarosa, la máquina los funde y enfría tan rápido que las moléculas no pueden volver a ordenarse: se convierten en azúcar amorfo (un vidrio metaestable).

Al salir de la máquina es una nube esponjosa, aireada y seca. Sin embargo, si lo dejamos al aire libre unas horas, absorbe la humedad ambiental con rapidez. El agua actúa como plastificante, bajando su temperatura de transición vítrea por debajo de la del ambiente.
¿El resultado? La estructura experimenta un colapso viscoso inmediato, los filamentos se hunden entre sí, las moléculas se reorganizan para volver a cristalizar y la nube se convierte en un bloque de caramelo duro, apelmazado y pegajoso. Este fenómeno tan dulce y común es el gemelo exacto de lo que le ocurre a la leche en polvo, a los zumos de fruta atomizados o a un API amorfo si descuidamos su entorno.

El control de la aw: la estrategia de prevención en tiempo real del apelmazamiento de los productos cristalinos

A nivel industrial, actualmente no existe un método rutinario y ágil para supervisar la Tg o la delicuescencia exacta en la línea de proceso o en el almacén.
Aunque la actividad de agua no describe con absoluta perfección matemática todos los complejos cambios químicos internos que ocurren durante la aglomeración, en la práctica industrial es la herramienta predictiva más potente y eficaz disponible.
¿Por qué? Porque tanto la el apelmazamiento de los productos cristalinos, la delicuescencia de un cristal como el colapso por Tg vítrea de una matriz amorfa dependen de un umbral crítico de energía higroscópica.

La solución analítica: determinar con precisión la isoterma de sorción del producto mediante analizadores de alta tecnología (como la tecnología AQUALAB de punto de rocío y los sistemas de sorción dinámica de vapor VSA), es posible identificar el valor exacto de aw en el que comienzan a formarse los puentes líquidos.
Manteniendo el producto y su embalaje estrictamente por debajo de ese valor límite de aw, los laboratorios y plantas de producción pueden:

  • Garantizar la fluidez total del polvo durante meses.
  • Eliminar las mermas del 10% por producto apelmazado.
  • Evitar reclamaciones de calidad en la cadena de distribución.

Prevenir el apelmazamiento de los productos cristalinos no consiste en adivinar cuándo fallará el producto, sino en medir la aw para diseñar condiciones de almacenamiento y envasado infalibles. En este enlace de nuestro canal de Youtube también encontrarás más información sobre el apelmazamiento de los productos cristalinos.