En este post queremos ampliar el conocimiento descrito en este post y explicaros cómo las medidas de potencial hídrico y humedad del suelo pueden ser muy distintas cuando las condiciones del suelo cambian.
Presentamos un ejemplo mediante un gráficos. Cada uno de ellos se utiliza como una ilustración de los patrones más comunes de medidas de humedad del suelo que pueden encontrarse y de cómo interpretar la información.
Todos los datos presentados fueron recopilados mediante dataloggers ZL6, y almacenados en ZENTRA Cloud. Todas las series temporales han sido medidas por instrumentación de METER Group.
Medidas del potencial hídrico y humedad del suelo de un suelo franco arenoso en césped

En la figura superior se presentan los datos correspondientes a un suelo franco arenoso. la cubierta vegetal es césped. El objetivo de los experimentos realizados era mejorar el manejo del riego del césped. Este presentaba un sistema radicular relativamente superficial, cuya parte media se situaba aproximadamente a 6 cm de profundidad y su límite inferior se encontraba alrededor de los 10 cm.
A lo largo del periodo de estudio, se observaron inicialmente condiciones relativamente húmedas durante los meses de junio y julio, seguidas de un periodo controlado de secado en julio y agosto, y posteriormente un proceso continuo de desecación hasta el cese de la absorción de agua por parte de las plantas entre agosto y septiembre.
En la figura también se muestran dos tipos de datos: el potencial hídrico y la humedad del suelo el suelo (la humedad del suelo en el eje Y izquierdo y el potencial hídrico en el eje Y derecho). El tiempo se representa en el eje X, desde principios del verano hasta el inicio del otoño. Para entender lo que estos conjuntos de datos pueden revelarnos, debemos analizar cada uno de ellos por separado.
Condiciones húmedas del suelo

La figura anterior muestra tanto la humedad del suelo como el potencial hídrico del suelo del césped mencionado anteriormente en condiciones húmedas. Este césped se encontraba sobre un suelo franco arenoso. Observad que los sensores de potencial hídrico, representados por las líneas discontinuas en la parte superior del gráfico, apenas respondieron. Sin embargo, los sensores de humedad del suelo muestran una alta resolución de las medidas, incluyendo cada evento de riego.
El campo de césped se regaba cada noche, observándose un pico claramente visible cuando el agua alcanzaba el sensor situado a 6 cm de profundidad. También aparecía un pequeño pico en el sensor de 15 cm, que correspondía al límite inferior de la zona radicular. Incluso a 30 cm de profundidad, los datos mostraban un incremento de humedad del suelo, aunque la curva era más suave que la registrada a 15 cm. En cambio, el potencial hídrico no mostró ninguna variación. El tamaño de las partículas del suelo era tan grande que los sensores no pudieron detectar agua retenida por dichas partículas.
Si analizamos lo que ocurrió en este mismo suelo franco arenoso bajo condiciones óptimas, observamos detalles muy interesantes.
En la figura descrita, los datos de humedad del suelo a 6 cm de profundidad permanecían estables durante la noche y descendían durante el día. Este patrón se repetía diariamente y proporcionaba una buena estimación de la cantidad de agua que las plantas absorbían a esa profundidad, correspondiente a la zona radicular.
También se observaba un descenso diario a 15 cm, aunque menos pronunciado, ya que se encontraba en el límite inferior de la zona donde las raíces absorbían agua.
Asimismo, en la figura se puede observar que el drenaje de agua a través del perfil del suelo era mucho menor, lo cual era un resultado muy positivo. Se detectó un pequeño pico el 14 de julio en el sensor situado a 30 cm, pero no hubo fluctuaciones durante el siguiente evento de riego.
Este suelo franco arenoso respondía muy rápidamente al agua aplicada. Los datos del potencial hídrico mostraron una ligera respuesta a 6 cm de profundidad. Sin embargo, esto no indicaba estrés hídrico, ya que los valores únicamente descendieron hasta un intervalo de entre -200 y -400 kPa, todavía por encima del rango de estrés para este tipo de césped.
Condiciones secas del suelo

En condiciones de sequía (ver figura superior), también era visible una absorción gradual y óptima de agua a 6 cm de profundidad. Sin embargo, el problema aparecía en el sensor situado a 15 cm, donde los niveles de agua eran prácticamente iguales a los registrados a 6 cm, indicando que el agua estaba percolando a través del suelo sin ser absorbida por las raíces.
Se observaba una absorción diaria hasta que esta cesó bruscamente alrededor del 5 de septiembre. A partir de ese momento, el césped ya no era capaz de absorber agua del suelo.
El potencial hídrico mostraba una curva muy interesante en esta serie temporal de datos, descendiendo hasta aproximadamente -1500 kPa, correspondiente al punto de marchitez permanente. En este punto el césped ya no podía absorber más agua del suelo.
Tanto las medidas de humedad del suelo como las del potencial hídrico ofrecían una imagen muy clara del deterioro sufrido durante estas condiciones de sequía. Lamentablemente, en este caso los agricultores no reaccionaron a las señales que mostraban los datos hasta que el suelo alcanzó un nivel de sequedad muy elevado.